Trastornos Bipolares

Manía

En la manía, el estado de ánimo de las personas afectadas es muy elevado y puede oscilar entre la alegría descuidada a la excitación casi incontrolable. La euforia se asocia con un aumento de los niveles de energía, esto lleva a la hiperactividad, habla apresurada y disminución de la necesidad de dormir. Los pacientes tienen dificultades para mantener su atención y se distraen fácilmente. La auto-evaluación es demasiado optimista. La pérdida de las inhibiciones sociales normales puede dar lugar a un comportamiento inapropiado o imprudente. Además la manía puede conducir a la aparición de los síntomas psicóticos con alucinaciones (en su mayoría los delirios de grandeza o voces que hablan directamente a los afectados).


Hipomanía

La hipomanía se define como una enfermedad que se caracteriza por un estado de ánimo persistentemente ligeramente elevada, el aumento de los niveles de energía y el aumento de la actividad. Común entre los afectados es también un aumento de la sociabilidad, locuacidad, más familiaridad, aumento de la libido y una menor necesidad de sueño. Esto, sin embargo, no en un grado que daría lugar a la terminación del empleo o el rechazo social. En lugar de la sociabilidad eufórica también se puede producir irritabilidad, exceso de confianza, y (sobre todo en los adolescentes) el comportamiento grosero.


Trastorno Afectivo Bipolar

El Trastorno Afectivo Bipolar es una enfermedad en que habrá un cambio de episodios con el estado de ánimo elevado, el aumento de los niveles de energía y la actividad (llamados episodios maníacos o hipomaníacos) y los episodios de estado de ánimo deprimido.


Trastorno Bipolar I y Trastorno Bipolar II

Los trastornos afectivos bipolares se pueden dividir en el Trastorno Bipolar I (con episodios depresivos y maníacos) y el Trastorno Bipolar II (con episodios de depresión y de hipomanía).